miércoles, 31 de enero de 2024

El “Infierno” de Juan José Millás

La delgada línea que separa el mundo de los vivos y de los muertos parece disolverse en “El infierno”, un cuento breve del español Juan José Millas, incluido en el libro “Cuentos de adúlteros desorientados” (2003). El relato comienza con una escena aparentemente normal: un grupo de personas está enterrando a un amigo, Fernando. Sin embargo, la normalidad se rompe abruptamente cuando el teléfono móvil del difunto suena desde dentro del féretro, un elemento que introduce inmediatamente un aire de misterio y desconcierto en la historia. Esta situación podría interpretarse también como una crítica sutil a la omnipresencia de la tecnología en la vida moderna.

La decisión de Fernando de ser enterrado con su teléfono móvil es una peculiaridad que revela un aspecto de su personalidad y, al mismo tiempo, sirve como un desencadenante para los eventos posteriores. El hecho de que la viuda atienda la llamada y descubra una presunta infidelidad añade una capa de tensión a la narrativa, mostrando cómo los secretos y las verdades ocultas pueden salir a la luz incluso después de la muerte.

El cierre del cuento, donde el narrador llama al móvil del difunto solo para colgar inmediatamente, es una exploración innata de la curiosidad humana hacia lo desconocido. “Sólo quería comprobar que el infierno existía”, finaliza el narrador. Esta acción puede interpretarse como un deseo de confirmar la existencia de algo más allá de la vida, un “infierno” metafórico, donde los secretos y pecados siguen viviendo y resonando más allá de la muerte.

martes, 30 de enero de 2024

Entre la Sátira y la Realidad

 

La problemática de los países en vías de desarrollo, acosados a lo largo de los años por gobiernos despóticos e incompetentes, ha sido una constante histórica. Este fenómeno se refleja con agudeza en el cuento “Y vendimos la lluvia” de la escritora costarricense Carmen Naranjo, incluido en su libro “Otro rumbo para la rumba” (1989). Este cuento, que maneja una sátira mordaz y llena de ironía, expone los dilemas y contradicciones de un país ficticio del Tercer Mundo, sumergido en una profunda crisis económica y social.

El relato se inicia con una descripción de la crisis: el ministro de hacienda y su asesor se enfrentan a la dura realidad de un país sin recursos financieros, sumido en la pobreza y marcado por la desigualdad social. La desesperación es tal que se llega a considerar la idea absurda de imponer un impuesto al aire, reflejo de un gobierno sin rumbo y desbordado por la situación.

Con un tono irónico y un humor negro característico, Naranjo describe las estrafalarias soluciones que el gobierno contempla. Entre ellas, destaca la propuesta de vender la lluvia a un país del Medio Oriente, una idea que, aunque surge como un comentario casual, termina siendo tomada en serio. Esto representa no solo la desesperación gubernamental sino también su falta de visión a largo plazo.

Curiosamente, la venta de la lluvia se visualiza como una panacea para los problemas económicos del país. Sin embargo, esta rápida explotación del recurso natural pronto conduce a desastres ecológicos, dejando vastas regiones áridas y desoladas. Este giro argumental pone de manifiesto las consecuencias de la explotación irresponsable y a corto plazo de los recursos naturales.

En conclusión, el cuento es una crítica a la miopía de los líderes políticos, la dependencia de las naciones en desarrollo de soluciones rápidas y no sostenibles, y la explotación irresponsable de los recursos naturales. Naranjo, mediante el uso del realismo mágico, logra exponer con maestría las ironías y las injusticias inherentes a la situación política y social de muchos países del Tercer Mundo.


lunes, 29 de enero de 2024

La soledad de Martín Adán

Martín Adán, cuyo nombre real era Rafael de la Fuente Benavides, es una figura destacada pero poco explorada en la literatura peruana, conocido por su estilo único que fusiona el modernismo con tendencias vanguardistas. A lo largo de su vida y obra, mostró una preferencia por la soledad y una tendencia a huir de los convencionalismos sociales y literarios. Esta elección de vida se refleja en su poesía, donde la soledad es un tema recurrente.

Un ejemplo claro de esto se encuentra en uno de sus poemas sin titular, que inicia con los versos: “¡Ah si la soledad fuese una cosa / concreta y que bastase en su medida, / cuánto hubiera que haber en esta vida, / así cierta, así clara, así dichosa!”. En estos versos, Adán expresa el deseo de que la soledad fuera algo tangible, limitado y, por tanto, comprensible y manejable.

Sin embargo, reconoce rápidamente la complejidad inherente a la soledad: “¡Ay, que la soledad no es verso o rosa / sino un alma confusa y desmedida / que sí es y no es la tuya, sida, / la tuya ajena, donde Amor se goza”. La soledad se presenta no solo como una experiencia individual, sino también como algo que puede ser compartido o proyectado en otro.

Además, el poema profundiza en la interrelación entre la soledad y el amor, sugiriendo que todas las formas de soledad, al final, nos conducen hacia el amor: “Pues es a Amor, efímero y eterno / adonde llevan todas las soledades, / estío, primavera, otoño, invierno”. Adán aquí contempla el amor y la soledad como una fuerza tanto constante como efímera en la vida, presente en todas sus etapas y experiencias. De esta manera, las estaciones sirven como símbolos de los ciclos de la vida, cada una representando diferentes etapas y emociones. Estas no solo indican el paso del tiempo, sino que también simbolizan la constante evolución de los sentimientos humanos y su relación con la soledad y el amor.

El poema concluye persistiendo en la idea de que el amor y la soledad son intrínsecamente inseparables: “Amor, que es soledad, guía el solo sino / por entre tactos, goces y verdades, / por Amor, soledad en tu camino”. Adán nos ilustra que las experiencias sensoriales y los descubrimientos del ser humano, es en sí mismo, una travesía de la soledad guiada por el amor.

domingo, 28 de enero de 2024

Necesitamos una rosa blanca


En una época marcada por conflictos, polarización política y social, y una creciente intolerancia en todo el mundo, la idea de responder al odio y la crueldad con gestos de paz y bondad adquiere una significación especial. El poema “Cultivo una rosa blanca” de José Martí, poeta, escritor y héroe nacional cubano, encarna esta idea. Publicado en 1891 en su libro “Versos Sencillos”, este poema es uno de los más célebres de Martí.

El símbolo central del poema, la rosa blanca, representa tradicionalmente pureza y paz. Martí la utiliza para simbolizar un compromiso constante con estos ideales: “Cultivo una rosa blanca / en junio como en enero / para el amigo sincero / que me da su mano franca”. Esta constancia simbólica es crucial para entender el mensaje del poema: la persistencia de la bondad y la integridad bajo cualquier circunstancia.

Además, la elección de cultivar una rosa blanca tanto para el amigo sincero como para el enemigo cruel subraya una filosofía de amor y perdón, en contraposición a la respuesta de odio o venganza: “Y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo; / cardo ni ortiga cultivo; / cultivo la rosa blanca”.

Por último, el poema transmite un mensaje de firmeza moral y compasión, frente a la hostilidad. Esta postura refleja no solo las experiencias personales de Martí, sino también sus aspiraciones. De esta manera, el poema se convierte en un llamado a la unidad y la armonía en tiempos de división y conflicto, proponiendo un modelo de conducta basado en la tolerancia y el entendimiento mutuo.

sábado, 27 de enero de 2024

El Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto

 

Cada 27 de enero, el mundo pausa su cotidianidad para conmemorar el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Esta fecha, instaurada por las Naciones Unidas en 2005, rememora el aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945, emblemático de la barbarie perpetrada por el régimen nazi contra la humanidad.

Es crucial recordar que el Holocausto representó un genocidio sistemático y meticulosamente orquestado por el régimen nazi y sus colaboradores. A lo largo de este oscuro período, seis millones de judíos fueron exterminados. Sin embargo, la tragedia también alcanzó a millones de otras víctimas: polacos, soviéticos, gitanos, personas con discapacidades, prisioneros políticos, homosexuales y testigos de Jehová, todos ellos sufrieron bajo la opresión y la crueldad nazis.

El Día Internacional de Conmemoración persigue múltiples objetivos. En primer lugar, honra la memoria de aquellos millones que fueron brutalmente asesinados, recordándonos la magnitud de lo perdido. Además, este día busca fomentar la educación y la conciencia sobre el Holocausto, no solo como un capítulo histórico, sino también como una lección vigente en la prevención de futuros genocidios. Asimismo, se reafirma el compromiso con los Derechos Humanos, destacando la importancia de promover la reflexión sobre los peligros inherentes al odio, el prejuicio y la discriminación.

En este contexto, es imperativo reflexionar sobre las secuelas contemporáneas del Holocausto. El resurgimiento de actitudes antisemitas y otras formas de intolerancia en varias partes del mundo nos recuerda que las enseñanzas derivadas de esta tragedia siguen siendo relevantes. En este día de conmemoración, extendemos nuestro recuerdo y respeto a cada víctima del Holocausto. 

“Anhelos” de Francisco Rodríguez Marín


Un ejemplo de la poesía arraigada en la tradición romántica es “Anhelos”, del español Francisco Rodríguez Marín, incluido en el libro “Ciento y un sonetos”, publicado en el año 1895. A través de la estructura del soneto, Marín articula un amor apasionado, empleando la metáfora de cuatro elementos naturales: agua, viento, fuego y tierra. Con el fin de simbolizar el deseo del poeta por una unión sublime con su amada.

Para iniciar, el agua simboliza la pureza y la transparencia: “Agua quisiera ser, luz y alma mía, / que con su transparencia te brindara; / porque tu dulce boca me gustara, / no apagaría tu sed, la encendería”. El deseo de ser agua refleja una aspiración a ser vital para su amada, de la misma manera que el agua es vital para la vida.

A continuación, el viento representa la intangibilidad y la cercanía, evidenciando la aspiración a una presencia sutil, aunque constante: “Viento quisiera ser: en noche umbría / callado hasta tu lecho penetrara, / y aspirar por tus labios me dejara, / y mi vida en la tuya infundiría”. El viento es un elemento que, aunque no se puede ver, se siente; así, el poeta, desea ser una presencia tan personal y cómplice para su amada.

Por su parte, el fuego es una metáfora de la pasión ardiente e intensa: “Fuego quisiera ser para abrasarte / en un volcán de amor, ¡oh, estatua inerte, / sorda a las quejas de quien supo amarte!”. Este elemento es conocido por su capacidad de transformar lo que toca. Así, el poeta expresa su deseo de provocar un cambio profundo y apasionado en su ser amado.

Finalmente, la tierra evoca la eternidad y la permanencia, manifestando el deseo de un amor que perdura más allá de la muerte: “Y después para siempre poseerte, / tierra quisiera ser, y disputarte / celoso a la codicia de la muerte”. Aquí, la tierra simboliza una conexión perenne con la amada, como lo es la tierra para las raíces de un árbol.

viernes, 26 de enero de 2024

El proceso universal de madurar


La adolescencia llega como una época en la que las inseguridades emergen con la misma vehemencia con la que buscamos definir nuestra identidad y encontrar nuestro lugar en el mundo. En este contexto, el cuento “Tarde de agosto” de José Emilio Pacheco, perteneciente al libro “El viento distante” publicado en el año 1963, se presenta como una narrativa que profundiza en temas como la adolescencia, la idealización, el amor no correspondido y la difícil transición hacia la madurez. El relato, contado en segunda persona, sumerge al lector en la vivencia de su protagonista, un adolescente de catorce años huérfano de padre, apasionado por las novelas de guerra y marginado socialmente.

El personaje central se halla en un periodo complejo de su vida. Su madre, absorta en su trabajo y emocionalmente distante, y su tío, quien lo acoge sin afecto y únicamente por una obligación económica, crean un entorno familiar frío y desapegado. En este marco, la figura de Julia, su prima, surge como un un amor platónico del protagonista, mientras que para Julia, él representa apenas una figura digna de compasión.

El punto culminante de la historia ocurre durante una tarde de agosto, cuando el protagonista se ve forzado a acompañar a Julia y su novio Pedro en un paseo en coche. Este evento se transforma en un momento decisivo para el joven. La idealización de su mundo choca violentamente con la dura realidad de su situación: se convierte en un testigo invisible del romance entre Julia y Pedro. La escena en la que intenta capturar una ardilla para impresionar a Julia simboliza su esfuerzo por alcanzar lo inasequible. Este episodio es crucial, pues señala el fin de su inocencia y el comienzo de su enfrentamiento con la realidad.

La historia culmina con el regreso del protagonista a su hogar, desilusionado y transformado por la experiencia. La quema de sus novelas de guerra simboliza el abandono de su mundo de fantasía y la dolorosa aceptación de su realidad. De esta manera, Pacheco no solo relata la historia de un joven enfrentando una desilusión amorosa, sino que también ilustra el proceso universal de madurar y la inevitable pérdida de la inocencia.



jueves, 25 de enero de 2024

El iluminado

Jacobo Fijman, es un poeta argentino, que lamentablemente su vida estuvo marcada por periodos largos en hospitales psiquiátricos. Este contexto es crucial para comprender el siguiente poema titulado “Canto del cisne”, el primer poema del libro Molino Rojo publicado en el año 1926.

La utilización del título “Canto del cisne” es en sí misma una alusión a un mito que narra cómo los cisnes, normalmente silenciosos, emiten una hermosa melodía antes de morir, insinuando que la obra podría ser interpretada como una despedida poética o un último acto de belleza en medio del sufrimiento.

El poema comienza con “Demencia”, palabra que establece de inmediato el tono y el tema. Aquí, la demencia no solo es una condición mental, sino también un viaje “más alto y más desierto”, planteando un camino solitario y arduo, alejado de lo “normal” y simbolizando la lucha interna del yo poético. Esta apertura nos introduce de lleno en el mundo alterado del autor.

Por otra parte, se menciona “Oficios de las máscaras absurdas; pero tan humanas”, puede simbolizar las distintas facetas o personalidades que una persona con trastornos mentales podría sentir la necesidad de adoptar. Asimismo, Fijman emplea metáforas como: “Roncan los extravíos; tosen las muecas / y descargan sus golpes / afónicas lamentaciones. / Semblantes inflamados; / dilatación vidriosa de los ojos”, para ilustrar una atmósfera de caos y confusión, reflejando así la turbulencia interna.

A su vez, el verso “La mucha luz alaba su inocencia” podría interpretarse como un instante de claridad o revelación en medio del caos, contrastando con las imágenes más oscuras y pesadas del resto del poema. Con respecto a la descripción del entorno, como el “patio del hospicio como un banco a lo largo del muro”, transmite una sensación de desolación y soledad profunda.

Curiosamente, el verso “Me hago la señal de la cruz a pesar de ser judío” destapa una crisis de identidad y fe, sugiriendo una búsqueda de consuelo en tradiciones y creencias ajenas a las propias.

Para concluir, Dios aparece para provocar el canto final del cisne, llevando el poema a su clímax: “Se acerca Dios en pilchas de loquero, / y ahorca mi gañote / con sus enormes manos sarmentosas; / y mi canto se enrosca en el desierto”. El poema culmina con un clamor desesperado: “¡Piedad!”, evocando un anhelo de comprensión, compasión y alivio frente al dolor y la confusión mental que el hablante sufre. Este final resuena con la propia vida de Fijman, plagada de búsqueda de sentido y un poco de alivio para su enfermedad.

miércoles, 24 de enero de 2024

Día Internacional de la Educación


 

Cada 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación, una fecha establecida por las Naciones Unidas para reafirmar la importancia de la educación en la promoción de la paz y el desarrollo. Esta conmemoración, proclamada el 3 de diciembre de 2018 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y UNESCO, reconoce la educación como un derecho humano fundamental y un bien público indispensable. En este contexto, es crucial reflexionar sobre los desafíos y perspectivas futuras de la educación a nivel mundial.

Actualmente, la educación debe enfrentar el reto de adaptarse a nuevas necesidades y desafíos, lo que implica una serie de transformaciones clave. Entre estas, la digitalización de la educación ha trascendido su rol meramente didáctico para convertirse en una competencia esencial que todo estudiante debe dominar. Además, es vital impartir habilidades fundamentales como el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo y la comunicación.

Asimismo, la educación debe integrar de manera efectiva la conciencia ambiental y los principios de sostenibilidad, asegurando al mismo tiempo el acceso universal a una educación de calidad, sin distinciones por origen, género o capacidades.

Para concluir, el Día Internacional de la Educación no solo es una ocasión para la reflexión, sino también un llamado a la acción. Es imperativo que gobiernos, instituciones educativas, organizaciones civiles y la sociedad en general se comprometan a invertir más en educación. Esto implica innovar en metodologías y contenidos educativos, promover la igualdad de género y la inclusión en todos los niveles educativos, y fortalecer la formación y el desarrollo profesional de los docentes.


Delirio del amor


El poeta argentino Oliverio Girondo, logra describir la naturaleza multifacética del amor y el deseo en su poema titulado “12”, perteneciente al libro “Espantapájaros” publicado en el año 1932. Este poema se destaca por su estructura repetitiva y un ritmo casi frenético, elementos que Girondo utiliza para plasmar la gama de emociones y acciones físicas inherentes a una relación íntima.

Girondo crea en su poema un efecto similar al de un oleaje, que refleja el constante movimiento y cambio inherentes a las relaciones amorosas. Cada línea del poema comienza con “se”, estableciendo una secuencia de acciones que no solo indican una progresión, sino también una interconexión incesante: “Se miran, se presienten, se desean, / se acarician, se besan, se desnudan, / se respiran, se acuestan, se olfatean”. Esta repetición enfatiza la naturaleza cíclica del amor y el deseo.

Más allá, Girondo explora la dualidad de las experiencias amorosas. El poema se mueve ágilmente entre momentos de unión intensa: “se penetran, se chupan, se demudan”, y episodios de separación o conflicto: “se repelen, se enervan, se asesinan”. Estas frases capturan el equilibrio delicado entre el placer y el dolor, la unión y la separación, e incluso la vida y la muerte, aspectos que se entrelazan en el amor.

Por otro lado, Girondo destaca también por la fuerte presencia de lo erótico y sensual. Utiliza palabras que evocan una amplia gama de imágenes visuales, táctiles, olfativas y gustativas, generando una experiencia sensorial rica y envolvente: “se codician, se palpan, se fascinan, / se mastican, se gustan, se babean”, sumergiendo al lector en un universo donde los sentidos se fusionan con las emociones.

En este poema, Girondo no solo explora la fusión física, sino también la psicológica y espiritual entre los amantes. Frases como “se confunden, se acoplan, se disgregan” y “se derriten, se sueldan, se calcinan” señala una pérdida de individualidad en la unión amorosa, donde las líneas entre uno y otro se vuelven difusas y en ocasiones, inexistentes.

Además, Girondo no teme utilizar palabras a veces violentas, como “se estrangulan, se aprietan, se estremecen”, para expresar la intensidad tanto emocional como física del amor y del deseo. Estas imágenes intensas pueden interpretarse como una simbolización de cómo el amor puede ser tan destructivo como constructivo, una dualidad que se manifiesta en la intensidad de las relaciones humanas.

Finalmente, el poema captura la naturaleza cambiante y a menudo paradójica del deseo. Versos como “resucitan, se buscan, se refriegan, / se rehúyen, se evaden y se entregan”, ilustran cómo el deseo es contradictorio y, en última instancia, un elemento inexorable de la experiencia humana.


martes, 23 de enero de 2024

Recordemos a Pedro Lemebel


Las creaciones literarias que abordan la experiencia LGBTQ+ son particularmente significativas, ya que ofrecen una ventana a las luchas, triunfos y realidades de esta comunidad. Un ejemplo destacado de esta temática es el trabajo de Pedro Lemebel, un autor chileno cuya obra ha contribuido enormemente a visibilizar las vivencias de las minorías sexuales en América Latina. El texto “Noche payasa”, perteneciente a su libro “Adiós mariquita linda” (2004), relata la historia de una persona homosexual que, desafiando el toque de queda impuesto durante la dictadura en Chile en los años ochenta, decide salir en busca de aventuras sexuales. Este período estaba marcado por la represión, la censura y la violencia, un contexto que es crucial para entender la valentía y la rebeldía del personaje principal, quien se atreve a desafiar las normas opresivas.

La protagonista, referida en el texto como “loca”, habita en una sociedad que margina y estigmatiza su identidad. Su desafío al toque de queda y su búsqueda de placer y libertad son actos de resistencia en un entorno hostil. Tras ahorrar dinero, se compra unas codiciadas zapatillas Adidas, un símbolo de lujo y estatus en una sociedad capitalista. Con sus nuevas zapatillas, se aventura por la ciudad y, sorpresivamente, encuentra a un cuidador de circo con quien tiene un encuentro sexual en una carpa. Durante este encuentro, alguien roba sus preciadas zapatillas.

La pérdida de sus zapatillas y la necesidad de volver a casa la llevan a encontrar un par de grandes zapatos de payaso bajo la cama. Resignada, se los calza y comienza su caminata de regreso. La imagen de ella corriendo por las calles vacías y oscuras de la ciudad, con los zapatos de payaso, crea una poderosa mezcla de humor y tragedia. El cambio forzado de calzado, de las anheladas Adidas a los zapatos de payaso, simboliza la burla social que están expuestas las personas que son de identidades diferentes. Sin embargo, también hay un elemento contestatario, representado en su determinación para seguir avanzando por calles llenas de incertidumbre y peligro.

lunes, 22 de enero de 2024

El cuento “¿Quién se lleva a Blanca?” de Jorge Ibargüengoitia


 

En diversas culturas y a lo largo de la historia, la representación de la mujer como un objeto destinado a satisfacer deseos y necesidades masculinas ha sido una constante. Esta percepción no solo se ha perpetuado en múltiples esferas, como la publicidad y los medios de comunicación, sino que también se ha infiltrado en las interacciones cotidianas. En el cuento “¿Quién se lleva a Blanca?”, del autor mexicano Jorge Ibargüengoitia, se refleja claramente esta problemática. En esta narración, el personaje de Blanca es presentado principalmente como un objeto de deseo y conquista para los hombres, mostrando cómo sus deseos y aspiraciones quedan relegados frente a las intenciones y acciones de los personajes masculinos.

El inicio del relato se desarrolla en un ambiente social donde la belleza física de Blanca es el centro de atención, especialmente para Boris Gudonov, el antagonista, quien se vanagloria de un encuentro íntimo con ella. Este acto despoja a Blanca de su humanidad, transformándola en un trofeo dentro de una rivalidad masculina.

A medida que avanza la historia, el narrador, persigue una relación con ella basada en su atracción física y el desafío de acostarse con ella. La comunicación y el entendimiento mutuo parecen secundarios en su relación, donde predominan las intenciones egoístas y las expectativas del narrador sobre Blanca. Incluso cuando él toma la decisión de terminar la relación, lo hace desde una perspectiva centrada en sí mismo, sin una consideración profunda por los sentimientos o el bienestar de Blanca.

A través de “¿Quién se lleva a Blanca?”, Ibargüengoitia no solo crítica las actitudes machistas en las relaciones heterosexuales, sino que también plantea cuestiones más profundas sobre cómo la cosificación sexual de la mujer continúan perpetuándose en la sociedad. De esta manera, el cuento pone en evidencia que esta problemática no solo es reflejo de ciertas actitudes individuales, sino que también está arraigada en la familia, que a menudo actúa como el primer escenario donde se aprenden y reproducen estos patrones.

domingo, 21 de enero de 2024

La mirada de Elisa Mújica



Nuestros pasos, en ocasiones, nos llevan de manera inesperada a esos lugares que creíamos olvidados. Así, nos sorprendemos recordando las calles, los olores, las personas, la naturaleza y la arquitectura de aquel barrio donde una vez crecimos, sin imaginar la persona en la que nos convertiríamos hoy en día. Precisamente, esta es la experiencia que vive la protagonista del cuento “Las violetas que encontró Lina” de la escritora colombiana Elisa Mujica, relato incluido en su libro de relatos “Ángela y el diablo”, publicado en 1953.

La historia se centra en Lina, quien, al realizar un encargo, se encuentra recorriendo un viejo barrio y que solía frecuentar en su juventud, época en la que estaba inmersa en sus estudios universitarios. Este paseo inesperado despierta en ella una serie de recuerdos y reflexiones sobre el pasado, así como sobre los cambios que ha experimentado tanto en su vida personal como en el entorno que la rodea.

Mientras camina por las calles que formaron parte de su rutina diaria, Lina se topa con lugares familiares que despiertan en ella una profunda nostalgia. Recuerda pequeños detalles, como las compras que realizaba en una tienda local y cómo su vida estaba llena de esperanza y expectativas en aquel entonces. Este viaje al pasado también le hace tomar conciencia de cómo ha cambiado con el tiempo, observando las diferencias físicas y emocionales en sí misma.

En el transcurso de la narración, se introduce un personaje masculino, un hombre que jugó un papel importante en la vida de Lina. Ella rememora cómo se sentía a su lado, cómo él le infundía fuerza y la hacía sentirse parte de algo más grande. No obstante, esta relación no perdura, y Lina se sumerge en una profunda reflexión sobre lo que pudo haber sido y no fue.

Finalmente, nos encontramos con una Lina envuelta en la oscuridad de la calle, tomando la decisión consciente de no rememorar el final de su historia con este hombre. En lugar de ello, opta por aferrarse al recuerdo de un momento feliz en su vida, un instante impregnado del perfume de las violetas. Este recuerdo simboliza un tesoro personal e intransferible, una parte de su historia que siempre le pertenecerá, recordándole que, a pesar de los cambios y los años, hay momentos que permanecen eternos en nuestra memoria.

 

sábado, 20 de enero de 2024

Un retrato poético de lucha social


 

Ernesto Cardenal, reconocido poeta y sacerdote nicaragüense, dejó una huella importante en la literatura y la política de su país. En su trayectoria, estuvo profundamente involucrado en la Teología de la Liberación y en la oposición a la dictadura de Somoza en Nicaragua. Este trasfondo histórico y espiritual es esencial para comprender el poema “Salmo 1”, que refleja las tensiones entre la fe, la política y la justicia social.

Apenas se lee el título, el poema establece una clara conexión con los salmos bíblicos, situándose así dentro de una larga tradición de reflexión espiritual y moral. Al igual que el Salmo 1 bíblico, que habla de la dicotomía entre el justo y el impío, Cardenal adapta este concepto a su contexto contemporáneo. Identifica como “impíos” a aquellos que se involucran en prácticas políticas y sociales corruptas, realizando así una crítica directa al autoritarismo y la corrupción política. Sus palabras: “Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido / ni asiste a sus mítines / ni se sienta en la mesa con los gangsters / ni con los Generales en el Consejo de Guerra”, no solo evoca la situación política de Nicaragua de aquel entonces, sino también para otros países latinoamericanos que sufrieron bajo regímenes dictatoriales y corruptos.

Además, Cardenal crítica la vigilancia estatal y cómo esta deteriora la confianza y solidaridad entre las personas bajo gobiernos opresivos: : “Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano / ni delata a su compañero de colegio”. Esta parte del poema refleja una preocupación por la fraternidad humana.

En otro aspecto de su poema, Cardenal aborda la manipulación de la opinión pública y la comercialización de la cultura y la información, elementos cruciales del capitalismo que él observa con ojo crítico: “Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales / ni escucha sus radios / ni cree en sus eslogans”. Esto apunta a una crítica del consumismo y la propaganda que, según el poeta, alienan y desvían a la población de la búsqueda de un entendimiento genuino y un compromiso social.

Finalmente, Cardenal culmina con una nota de esperanza: “Será como un árbol plantado junto a una fuente”. Esta metáfora representa estabilidad, crecimiento y vida, simbolizando al individuo que, al rehusar participar en la corrupción y manipulación, se mantiene firme en principios sólidos y nutrido por la verdad y la justicia.

viernes, 19 de enero de 2024

La alegría de vivir


 

El escritor uruguayo Juan José Morosoli, a través de su cuento “Los Juguetes”, incluido en el libro Perico publicado en 1945, nos invita a reexaminar nuestra niñez y redescubrir la simplicidad donde residía nuestra auténtica felicidad, esa época en la que estábamos hambrientos por vivir y de crear nuevos juegos. Este relato nos presenta dos mundos opuestos: uno marcado por la rigidez y el materialismo, y otro por la contemplación del entorno y la alegría de vivir.

El cuento es la historia de un niño cuya vida cambia repentinamente cuando su madre cae gravemente enferma, llevando a una separación temporal de su familia. Mientras sus hermanos menores se quedan con su abuela, él es acogido en la casa de un compañero, reconocida como la más lujosa del pueblo. Sin embargo, este entorno se revela opresivo, tedioso y frío. Dominado por el silencio, los criados serios y los niños jugando sin emitir sonido en una sala especial. Los juguetes, perfectamente alineados y aparentemente nuevos, simbolizan una infancia controlada y desprovista de verdadera alegría: “Yo hasta entonces había jugado siempre con piedras, con tierra, con perros y con niños. Pero nunca con juguetes como aquellos”.

La situación del niño da un giro cuando es llevado a la casa de su padrino, don Bernardo. Este lugar, vibra con la energía de la vida rural. Es una morada llena de animales, con una cocina espaciosa y una atmósfera bulliciosa y alegre. Aquí, el niño se sumerge en la alegría de la vida cotidiana del campo, pasando mañanas en el granero y disfrutando de placeres sublimes de disfrutar de la leche espumosa y el pan casero.

La obra culmina con una profunda reflexión del niño sobre la verdadera esencia de los juguetes y juegos que generan felicidad en los niños: “En casa de mi padrino pensé que los juguetes y los juegos que hacen felices a los niños no están en las jugueterías”. Para el protagonista, la felicidad o el buen vivir no estaba en las tiendas o en la sofisticación de los juguetes caros, sino en las experiencias auténticas, en la conexión con la naturaleza y en la libertad de explorar el mundo.

Así, "Los Juguetes" de Morosoli puede interpretarse como una crítica a la vida moderna y materialista, que a menudo olvida lo esencial de la existencia humana. Esta historia, dirigida a niños pero con una invitación abierta a los adultos, resalta la importancia de apreciar la simplicidad, la naturaleza y las relaciones humanas, elementos cruciales para una vida plena.



jueves, 18 de enero de 2024

La denuncia social en la literatura de José María Arguedas


La discriminación, ese flagelo persistente en la historia de la humanidad, ha adoptado múltiples formas a lo largo de los siglos y se ha manifestado en prejuicios basados en raza, género, edad, orientación sexual, religión, nacionalidad y características físicas. A pesar de avances legislativos y sociales significativos, estas formas de discriminación siguen vigentes, perpetuando la desigualdad y la exclusión en nuestras sociedades. Un reflejo de esta realidad se encuentra en la literatura, como lo evidencia “El sueño del pongo”, un cuento del escritor peruano José María Arguedas que explora la opresión y la resistencia en el contexto de la discriminación racial y social en Perú.

Para empezar, el cuento narra la historia de un pongo, un sirviente indígena en una hacienda. Este personaje central, sometido a constantes humillaciones y maltratos por parte de su patrón, encarna la sumisión y, al mismo tiempo, una resistencia silenciosa ante la injusticia. A pesar de las vejaciones sufridas, el pongo irradia una fuerza interior y una sabiduría que se manifiesta de manera simbólica a través de un sueño.

En este sueño, relatado al patrón, se presenta una escena donde ambos aparecen muertos ante San Francisco. En un giro irónico y revelador, un ángel hermoso unta miel al patrón mientras un ángel viejo y despreciado cubre al pongo con excremento humano. Esta escena culmina con la orden de San Francisco de que ambos se laman mutuamente, insinuando una inversión de roles y un castigo para el patrón. Así, el sueño se convierte en una crítica al sistema opresor, insinuando la posibilidad de una justicia divina.

Además, el relato se transforma en un reflejo de la realidad social y cultural no solo del Perú, sino también de otras naciones que han experimentado formas similares de discriminación y explotación. La figura del pongo, más allá de su individualidad, simboliza colectivamente a los oprimidos y marginados, a aquellos que han padecido bajo un sistema injusto. Por su parte, el patrón representa la crueldad y el abuso de poder, evidenciando el desprecio y la discriminación histórica hacia los indígenas y los menos favorecidos.

Por otro lado, podemos ver en el cuento algunos símbolos importantes. El sueño es un elemento clave, actúa como un medio para expresar la crítica social. La presencia de San Francisco en el sueño añade una dimensión de autoridad moral y justicia, aludiendo a una condena de la opresión y a la reivindicación de la dignidad humana.

Finalmente, a través de esta narrativa, Arguedas no solo ilustra la realidad de su país, sino que también ofrece una visión universal sobre la lucha contra la opresión y la búsqueda de la justicia. Su obra destaca por su capacidad de inspirar reflexión y empatía hacia los problemas sociales y humanos, una herencia literaria que trasciende fronteras y tiempos.

miércoles, 17 de enero de 2024

El cuento “La eterna canción” de Camilo José Cela


 

¿Qué define la locura y la cordura dentro de una sociedad? Esta es la pregunta central del cuento “La eterna canción” de Camilo José Cela, que se desarrolla a través de la interacción entre el narrador y don Guillermo, un hombre confinado en un manicomio. Contrario a las expectativas que su encierro podría generar, el narrador argumenta con convicción que don Guillermo no padece de locura. La descripción que hace del personaje revela a un hombre distinguido, cuya presencia es respetada tanto por otros pacientes como por el personal del manicomio, con la notable excepción de los médicos. Se destaca que don Guillermo nunca ha causado problemas y disfruta de una cierta libertad de movimiento dentro de la institución, un hecho que parece subrayar aún más su singularidad.

Aunque don Guillermo muestra cortesía e interés por el narrador, se mantiene reticente a hablar sobre sí mismo. Pero, ¿es don Guillermo verdaderamente loco, o simplemente una víctima de una sociedad que no entiende ni acepta su diferencia?

El punto culminante de la historia surge cuando don Guillermo le confiesa al narrador que lo único que lo ha disuadido de suicidarse por ahogamiento en el pilón del manicomio es su aversión a las extremas temperaturas que enfrentaría en tal acto. Sin embargo, días después el desenlace trágico de la historia refleja una irónica repetición de esos mismos temores: el narrador descubre, a través del portero del manicomio, que don Guillermo ha perecido ahogado en el pilón. 

El cuento concluye dejando al lector con una poderosa reflexión sobre cómo la sociedad a menudo etiqueta y margina a aquellos cuya conducta o pensamiento se desvía de lo convencional. Además, plantea una crítica hacia la ciencia médica, retratándola como una entidad fría e incapaz de comprender o reconocer las sutilezas y complejidades del alma humana. 

martes, 16 de enero de 2024

El enfoque humanizador en la película "La Sociedad de la Nieve"


 

La película "La Sociedad de la Nieve", bajo la dirección de Juan Antonio Bayona y basada en la obra homónima de Pablo Vierci, va más allá de contar una historia de supervivencia; representa un viaje a través de la historia de la civilización humana. Este filme explora cómo, gracias a nuestra capacidad de adaptación, hemos evolucionado hasta convertirnos en lo que somos hoy, con todos nuestros triunfos y errores.

El trágico vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, que transportaba al equipo de rugby Old Christians a Chile, culmina en una catástrofe tras estrellarse en un glaciar de los Andes. De los 45 pasajeros, 29 sobreviven inicialmente al impacto, pero al final solo 16 logran mantenerse con vida.

A través de la perspectiva de Numa Turcatti, el filme relata los eventos y profundiza en las emociones y pensamientos de los sobrevivientes. Enfrentados a condiciones extremas y aislados del mundo, deben sortear desafíos tanto físicos como psicológicos. La película enfatiza la fortaleza del espíritu humano ante adversidades inesperadas, mostrando cómo los personajes se ven obligados a tomar medidas extremas para sobrevivir. La decisión de practicar el antropofagia, alimentándose de los cuerpos sin vida, se convierte en un acto desesperado de supervivencia, tratado por Bayona con respeto, evitando caer en amarillismos.

Una de las grandes fortalezas del film es la humanización que Bayona logra de los personajes. Capta su deterioro físico y emocional con el paso de los días, transformando la narrativa en una crónica detallada del dolor, el miedo y la persistencia de la esperanza.

Aunque ciertas partes de la película pueden parecer lentas, este ritmo contribuye a transmitir la ansiedad y la incertidumbre que experimentaron los sobrevivientes. La lentitud es, por tanto, un elemento intencionado por Bayona para sumergir al espectador en la realidad de los personajes.

Tras ver "La Sociedad de la Nieve", lo más seguro es que el espectador se llevan consigo una lección sobre la resistencia del espíritu humano y la capacidad de enfrentar lo impensable con coraje. Recordemos que Numa, fue el último de los sobrevivientes que falleció, y para incentivar a sus amigos a ir más allá de las montañas para buscar ayuda, dejó una nota para sus compañeros: “No hay amor más grande que el que da la vida por los amigos”. Este acto simboliza el sacrificio supremo y el poder del amor y la amistad en las circunstancias más difíciles.

Foto: Netflix






lunes, 15 de enero de 2024

La reconstrucción de ciudades a través de la poesía

 


Armando Alanís Pulido, un poeta mexicano contemporáneo, ha ganado reconocimiento por su iniciativa “Acción Poética”. Este movimiento se enfoca en la pintura de poesía en los muros urbanos, con el objetivo de transmitir mensajes significativos en diferentes ciudades. La poesía de Alanís Pulido se caracteriza por su accesibilidad, brevedad y por buscar generar un impacto visual y emocional en quienes la observan.

Uno de sus poemas se titula "Oír el miedo", incluido en el libro "Balacera" publicado en el año 2015. Este poema, elaborado en verso libre, expone las reflexiones del autor sobre los períodos de violencia que ha experimentado, un tema recurrente y crítico en nuestro continente.

Para iniciar, el título del poema “Oír el miedo”, introduce de manera inmediata el tema central, enfocándose en la experiencia sensorial del miedo a través del oído. En la línea “Miedo es oír tu nombre en una lista de desaparecidos”, se presenta la angustiante realidad de escuchar un nombre familiar en tal situación, afectando tanto a quien se imagina a un ser querido en esas circunstancias como a la voz poética que teme ser el próximo en la lista.

La frase “oír el rumor después de la humareda…” también tiene un gran impacto. “Humareda” despierta imágenes de caos, mientras que “rumor” refiere a las reacciones o comentarios que siguen a estos eventos. Este verso transmite la incertidumbre y la premonición de lo peor.

Otro fragmento importante es “Miedo es oír a un hombre suplicar que le perdonen [la vida”. Esta línea captura un momento de extrema vulnerabilidad y terror ante la inminencia de la muerte. El oyente, y por extensión el lector, se convierte en un testigo indirecto de esta súplica desesperada, lo que intensifica el horror. La inmediatez con la que se menciona “y un balazo justo después de eso” intensifica el impacto emocional del poema. Este contraste abrupto entre la súplica por la vida y el acto de violencia subraya la fragilidad humana y la naturaleza impredecible y brutal de la violencia.

La poesía de Alanís Pulido no recurre a adornos innecesarios; su descripción, en este caso, franca y dura de la violencia es un espejo fiel de la realidad que busca retratar. El miedo, en sus versos, se convierte en una experiencia visceral, casi palpable, que sacude al lector y lo lleva a confrontar las crudas realidades.



domingo, 14 de enero de 2024

La transformación del dolor en arte


 

El poema "Sábanas" del argentino Juan Gelman, es una obra profundamente conmovedora que explora el inmenso dolor que implica la pérdida de un hijo. Como padre de dos pequeños, la idea de enfrentar tal situación me resulta absolutamente inimaginable.

Gelman, cuya vida y obra estuvieron marcadas por el contexto político de la Argentina durante la dictadura militar (1976-1983), experimentó de manera directa las atrocidades de este régimen: su propio hijo y su nuera fueron desaparecidos, y él tuvo que vivir en exilio. Esta experiencia personal influyó de manera significativa en su poesía. Por esta razón, muchos de sus poemas reflejan la angustia, la pérdida y la búsqueda de justicia relacionadas con estos trágicos eventos.

En "Sábanas", el poema se inicia como si el hijo todavía estuviera vivo, con la voz lírica ofreciendo palabras de consuelo y protección: “duerme hijo mío duerme entre sábanas de grappa / aún te abrigaré con toda la botella”. La metáfora de las "sábanas de grappa", donde la grappa es un licor, se puede interpretar como una dualidad entre el cuidado y el dolor.

La muerte se personifica como una “novia fea”, una presencia constante en la en tiempos oscuros: “la puerta para entrar/la muerte / es una novia fea con la que hay que vivir en estos días / con la que hay que morir en estos días”. Esta representación resalta cómo la violencia y el terror se habían vuelto elementos cotidianos durante los años de la dictadura.

Sin embargo, la obra de Gelman no se sumerge completamente en la desolación: “un fulgor en la noche de los verdugos / es tu rostro hijo mío un fulgor / y por él vivo y muero en estos días”. El "fulgor" en medio de la oscuridad puede interpretarse como un símbolo de esperanza, y la mención a los "verdugos" subraya la crueldad y brutalidad del régimen.

Gelman plantea que incluso en los actos más atroces y deshumanizantes (“la carne golpeada”, “torturada”), hay una especie de revelación ("claridad") que se manifiesta: “creo en la claridad de los gemidos en / la claridad o luz que cae de los llantos / la claridad que cae de la carne golpeada / torturada matada la claridad”. Este testimonio resalta la importancia de buscar la verdad por todos los medios posibles.

El poema cierra con una referencia a la rosa, un símbolo clásico de belleza, perfección y amor, pero también de dolor por sus espinas: “...entre sábanas de fierro / sin dormir/rosa-rosae”. El “fierro” deduce frialdad, dureza, y falta de consuelo, posiblemente indicando un endurecimiento emocional

En "Sábanas", Juan Gelman logra una transformación magistral del dolor personal en un arte literario que trasciende lo personal. La poesía se convierte en un espacio sagrado para el duelo y la memoria, un lugar donde el sufrimiento individual se entrelaza con el colectivo, reflejando una época de oscuridad y represión.

sábado, 13 de enero de 2024

La vida en los objetos de Felisberto Hernández


La manera en que lo fantástico se manifiesta en la obra del escritor uruguayo Felisberto Hernández es distinta a lo convencional. Esto es evidente en su cuento “La casa de Irene”, incluido en su libro "Libro sin tapas", publicado en 1928. En este relato, la casa de la protagonista, Irene, trasciende la función de simple escenario. Los objetos que la habitan, como el piano, el paño verde y las sillas, se convierten en entes vivientes con personalidades propias, adaptándose a los estados emocionales de Irene.

El cuento se desarrolla a través de una serie de visitas que el narrador, en primera persona, hace a la casa de Irene. Cada una de estas visitas desvela aspectos más profundos de un "misterio blanco", término que sirve de metáfora para describir la singularidad de Irene y su entorno.

Irene, descrita por el narrador como aparentemente normal, revela a través de sus interacciones cotidianas -desde tocar el piano hasta conversar- un encanto único y una conexión especial con su ambiente: “Cuando toma en sus manos un objeto, lo hace con una espontaneidad tal, que parece que los objetos se entendieran con ella”. Los objetos cotidianos adquieren personalidades y significados únicos en su presencia.

El relato también aborda la tensión entre el deseo y la pasividad. El narrador, atraído por Irene, se encuentra en un estado de reluctancia para avanzar más allá de una admiración silenciosa, a pesar de los indicios de un amor mutuo: “Me parece que Irene me ama; que a ella también le parece que yo la amo y que sufre porque no se lo digo. Yo también tengo angustia por no decírselo, pero no puedo romper la inercia de este estado de cosas”. Esta dinámica confiere al cuento una atmósfera de deseo no realizado.

Conforme progresa la narración, el narrador se obsesiona con los detalles que rodean a Irene, como las sillas de su casa, las cuales parecen poseer distintas personalidades: “La silla era de la sala y tenía una fuerte personalidad. La curva del respaldo, las patas traseras y su forma general eran de mucho carácter. Tenía una posición seria, severa y concreta”. Cómo Hernández lograr poetizar sobre las cosas, es alucinante

Hacia el final, el narrador actúa impulsivamente, lo que provoca un cambio drástico en su percepción de Irene y su mundo: “No me explico cómo cambié tan pronto e inesperadamente yo mismo; cómo se me ocurrió la idea de las manos y la realicé; cómo en vez de seguir recibiendo la impresión de todas las cosas, yo realicé una impresión como para que la recibieran los demás”. Este giro marca un cambio en la relación del narrador con el “misterio blanco”, pasando de la fascinación a una posible desilusión.

Finalmente, el narrador reflexiona sobre su obsesión y la transformación que ha experimentado. El misterio que lo atrajo inicialmente hacia Irene se disipa, dejando tras de sí una sensación de vacío: una vez desvelado el misterio, la realidad puede perder su encanto.

viernes, 12 de enero de 2024

Por los senderos de Candelario Obeso


 

En Santa Cruz de Mompox, distrito situado en Colombia, nació uno de sus más ilustres hijos: Candelario Obeso. A lo largo de su existencia, este notable hombre enfrentó una marcada discriminación racial. Hoy en día, desafortunadamente, sigue siendo una figura relativamente desconocida para muchos de sus compatriotas. Reconocido como el precursor de la poesía negra en América, Obeso logró, a través de su arte, captar la compleja realidad de los afrodescendientes, describiendo con gran habilidad tanto sus glorias como sus miserias.

Durante una época en la que predominaba la poesía romántica, Obeso tomó la decisión consciente de distanciarse de esta corriente, desarrollando así un estilo único. A diferencia de muchos poetas de su tiempo, eligió expresarse no en el español típico de los colonizadores, sino en el lenguaje vernáculo de su tierra y su gente. Este acto no solo destaca su compromiso con la autenticidad cultural, sino también su interés por representar de manera fidedigna su entorno. Aunque la lectura de sus escritos puede resultar compleja para algunos, actualmente hay ediciones modernizadas de su obra, como "Cantos Populares de mi Tierra", que facilitan su comprensión. Este libro incluye uno de los poemas más representativos de Obeso, titulado “Canción del Boga Ausente”.

Este poema transmite con intensidad los sentimientos de soledad y melancolía de un “boga”, término que hace referencia a un remero. Frases como “Qué triste que está la noche” y “La noche qué triste está” resaltan el pesar del protagonista. La imagen del remar en el mar puede interpretarse como un símbolo de sacrificio y resistencia: “Mientras yo briego en la mar, / Bañado en sudor por ella”.

Además, el poema refleja la preocupación y las dudas del “boga” respecto a su amada, a quien llama “La negra del alma mía”. Se cuestiona si ella aún lo recuerda con amor: “Tal vez por su zambo amado / Doliente suspirará, / O tal vez ni me recuerda…, / ¡Llorá! ¡Llorá!”.

En el poema también se destaca la habilidad del “boga” en su oficio: “¡Con arte se saca el pez / Del mar, del mar! / Con arte se ablanda el hierro, / Se doma la mapaná…” No obstante, a pesar de su habilidad, se insinúa que lo único permanente en su existencia son sus aflicciones: “¿Constantes, firmes? ¡Las penas! / No hay más, no hay más…”

El rescate y la difusión de la obra de Candelario Obeso no solo enriquecen el patrimonio cultural colombiano y latinoamericano, sino que también promueven una comprensión más profunda de la diversidad y riqueza de las expresiones literarias en el mundo. 

jueves, 11 de enero de 2024

La búsqueda de lo inalcanzable



La particularidad de la especie humana se manifiesta en su incansable búsqueda de la perfección, tanto en los demás como en uno mismo. Esto se refleja en parte con el poema titulado "Querías que fuese un ángel", del autor chileno Roque Esteba Sparca Straboni. Desde el comienzo, con las palabras "Querías que fuese ángel / para vivir en tus sueños", el poema expresa un anhelo de una pureza que es inalcanzable. El ángel representa lo supremo, lo puro, mientras que el estar "en tus sueños" alude a una ambición inalcanzable, existente solo en un ámbito irreal.

La frase "Me despojé de manos y de ojos" posee un alto grado de simbolismo. Los ojos y las manos son vitales en el ser humano. Al renunciar a ellos, el narrador poético muestra un sacrificio enorme, dejando atrás su identidad y esencia humanas en un esfuerzo por alcanzar este ideal inalcanzable. De igual manera ocurre en la frase "y la carne y la sangre, / y aun el aire" donde se intensifica este acto de renuncia. Al apartarse de ellos, el poeta expresa un desapego total de su humanidad, sugiriendo posiblemente que el amor o la aceptación que busca implican una negación completa de sí mismo.

Finalmente, el poema concluye con "y olvidaste tu sueño". Tras todos los sacrificios y la transformación emprendida por el hablante, la otra persona, quien tenía la visión o el deseo del ángel, termina olvidando ese sueño. Esto puede interpretarse como una crítica a la superficialidad de los deseos y expectativas que a menudo proyectamos sobre los demás, o a la imposibilidad de cumplir completamente con los ideales de alguien más. 

miércoles, 10 de enero de 2024

El amor en “Íntima” de Gabriela Mistral

 


Gabriela Mistral nos sumerge en "Íntima" con su estilo sentimental y apasionado. Este poema, que se despliega como una especie de confesión, establece un diálogo entre una mujer enamorada y su amado. Se inicia con una negativa aparente, donde la mujer expresa su deseo de no ser físicamente acariciada: “Tú no oprimas mis manos” y “Tú no beses mi boca”.

En las estrofas iniciales, Mistral enfrenta la transitoriedad del cuerpo y la inevitabilidad de la muerte, subrayando la naturaleza efímera del amor físico. Nos confronta con un futuro donde el cuerpo, envejecido y marchito, se convierte en un recordatorio de nuestra mortalidad: “Llegará el duradero / tiempo de reposar con mucho polvo / y sombra en los entretejidos dedos”. Este escenario pone de relieve la brevedad del amor carnal, un amor sujeto al declive.

Es así que Mistral nos anima a reflexionar sobre un amor que va más allá de lo físico. Su poesía nos revela que el amor excede las fronteras de lo corporal, expresando: “Porque mi amor no es sólo esta gavilla / reacia y fatigada de mi cuerpo”. Por lo cual la voz poética sugiere: “No me toques, por tanto. Mentiría al decir que te entrego mi amor en estos brazos extendidos, / en mi boca, en mi cuello”. Describe el amor como “un viento de Dios”, una fuerza espiritual y poderosa.

La mujer, en su diálogo con el amado, explica su rechazo a la unión sexual. Esta explicación evidencia un desacuerdo por parte del hombre, incluyendo en su discurso posibles respuestas de su amado: “Y dirías: No puedo / amarla, porque ya se desgranaron / como mieses sus dedos”.

El poema, por tanto, presenta una dualidad temática fascinante: por un lado, el rechazo del placer efímero del amor humano y, por otro, la aceptación de un amor divino, eterno y profundo. 

martes, 9 de enero de 2024

Voces del exilio

En un mundo donde frecuentemente se silencian las voces marginadas, Rigoberta Menchú aparece como una figura representativa, recordándonos la importancia de utilizar nuestra voz para denunciar la diferentes formas de la opresión estatal. Su poema, "Patria Abnegada", es una intensa obra lírica que no solo explora temas como el exilio, la pérdida, la esperanza y la conexión con la tierra natal, sino que también retrata las realidades enfrentadas por las comunidades indígenas en tiempos de conflicto.

La autora utiliza imágenes impactantes para despertar sentimientos en el lector. Expresiones como "abuelita luna y padre sol", "ayotes", "duraznales" y "maíz" van más allá de ser simples alusiones a elementos de la naturaleza; simbolizan la riqueza y la belleza de la patria, la vida agrícola y la conexión profunda con la tierra. El lamento de los "mapaches", "saraguates", "coyotes" y otros animales representa el sufrimiento compartido entre los seres humanos y la naturaleza debido a la violencia y la destrucción.

El poema destaca la fuerte dicotomía entre los elementos de agresión y devastación, ejemplificados por frases como "mutilado por militares", "por tantas masacres" y la "tierra madre está de luto", y aquellos que simbolizan la esperanza y la renovación, como se ve en "retoñarán los ayotes", "florecerán nuestros campos" y "Volveré mañana".

La estructura del poema, revela los pensamientos profundos y personales de la autora. A pesar del dolor y la tristeza, el poema concluye con una nota de optimismo. La promesa de regresar, de reconstruir y de reencontrarse con su pueblo, muestra la tenacidad característica de los pueblos indígenas.

"Patria Abnegada" representa, entonces, el persistente relato de lucha y resistencia de las comunidades indígenas en América Latina. A través de sus palabras, Rigoberta Menchú se posiciona como una representante de su pueblo, no solo exponiendo las adversidades que han enfrentado, sino también como una figura de esperanza y fortaleza. 

Tiempos difíciles

  El poema “Todas las preguntas tienen respuesta” , de Armando Alanís Pulido, es un reflejo de nuestra realidad actual lleno de dudas, críti...