martes, 2 de enero de 2024

Hablemos un poco de Raúl Gómez Jattin

 


A continuación, hablemos del poema Pequeña elegía del poeta colombiano Raúl Gómez Jattin.

Pequeña elegía


Ya para qué seguir siendo árbol

Si el verano de dos años

Me arrancó las hojas y las flores

Ya para qué seguir siendo árbol

Si el viento no canta en mi follaje

Si mis pájaros migraron a otros lugares

Ya para qué seguir siendo árbol

Sin habitantes

A no ser esos ahorcados que penden

De mis ramas

Como frutas podridas en otoño


El poema inmediatamente establece un tono sombrío. La elegía, como subgénero de la poesía lírica, se enfoca en expresar la tristeza o el luto, a menudo ante la muerte o una pérdida significativa. Aquí, el autor se vale de la metáfora de un árbol para trazar paralelismos con su propia existencia. A continuación desglosaré los elementos más importantes:

El árbol que es la primera palabra que subrayé, tradicionalmente es un símbolo de vida, crecimiento y a menudo, de inmortalidad.

Se habla de un verano de dos años, puede interpretarse como una fase de adversidades o desafíos prolongados en la vida del autor, marcado por la pérdida de claridad y propósito.

En la tercera línea, se habla de la pérdida de las hojas y de las flores, simbolizando la pérdida de aspectos preciados en la vida del poeta, como la alegría, los amigos, la creatividad o la esperanza.

La mención del viento y los pájaros podría simbolizar la inspiración o la voz poética, interpretándose como una crisis creativa o la pérdida de la capacidad para expresar y comunicar emociones. Sin embargo, también es posible que representen aspectos positivos que, lamentablemente, han abandonado al poeta.

En el poema se menciona sin habitantes, este aspecto refleja una desconexión del autor con aquellos que le rodean, un aislamiento emocional y social que profundiza su sentido de soledad.

La conexión entre los ahorcados y las frutas podridas puede ser una metáfora de la lucha interna que él experimentó como paciente esquizofrénico, agravada por sus adicciones a las drogas.

Por último, repetición de la línea Ya para qué seguir siendo árbol, refuerza lasensación de resignación y de una desesperanza perpetua.

La obra de Gómez Jattin se ha identificado por ser autobiográfica. Mediante el uso de símbolos como el árbol, el verano, los pájaros, los ahorcados y las frutas podridas, Raúl Gómez Jattin construye un paisaje poético que refleja temas de desesperanza, desolación y pérdida. El poema es un poderoso comentario sobre el sufrimiento humano y la pérdida de propósito o dirección en la vida. 

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